martes, 29 de marzo de 2016

El chisme.



El chisme es tan antiguo como el mundo y, hasta el filósofo griego Epícteto, se ocupó de él dando un sabio consejo: "Si te vienen a decir que alguno ha hablado mal de ti, no te empeñes en negar lo que ha dicho;responde solamente que no sabe tus otros vicios, y que de conocerlos, hubiera hablado mucho más".

Consultado por Infobae América, Pedro Horvat, -médico, psicoanalista y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina- se refirió al placer que provoca el chisme. "En primer término, uno muy infantil: el de un niño 'voyeur' que espía la sexualidad de sus padres y se entera de cosas. En segundo lugar, colocarse en el puesto del saber: "Yo tengo acceso a lo que el resto ignora"", explicó.

Revelar y compartir supuestas intimidades de otros, tiene además otros sentidos: permite desidealizar, pues ricos, famosos y poderosos tienen finalmente las mismas pasiones y debilidades que el resto de los humanos, añadió Horvat. "También deja un lugar para la destrucción envidiosa: "Ah, no era tan bueno"",indicó.

El profesional sostuvo también que los famosos son idealizados y envidiados, por eso su intimidad resulta tan atractiva. Esto es aprovechado por algunos como truco publicitario, revelando o permitiendo quese conozcan "accidentalmente" detalles de su vida privada.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario