El chisme es tan antiguo como el mundo y, hasta el filósofo griego Epícteto, se ocupó de él dando un sabio consejo: "Si te vienen a decir que alguno ha hablado mal de ti, no te empeñes en negar lo que ha dicho;responde solamente que no sabe tus otros vicios, y que de conocerlos, hubiera hablado mucho más".
Consultado por Infobae América, Pedro Horvat, -médico, psicoanalista y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina- se refirió al placer que provoca el chisme. "En primer término, uno muy infantil: el de un niño 'voyeur' que espía la sexualidad de sus padres y se entera de cosas. En segundo lugar, colocarse en el puesto del saber: "Yo tengo acceso a lo que el resto ignora"", explicó.
Revelar y compartir supuestas intimidades de otros, tiene además otros sentidos: permite desidealizar, pues ricos, famosos y poderosos tienen finalmente las mismas pasiones y debilidades que el resto de los humanos, añadió Horvat. "También deja un lugar para la destrucción envidiosa: "Ah, no era tan bueno"",indicó.
El profesional sostuvo también que los famosos son idealizados y envidiados, por eso su intimidad resulta tan atractiva. Esto es aprovechado por algunos como truco publicitario, revelando o permitiendo quese conozcan "accidentalmente" detalles de su vida privada.
Fuentes consultadas http://www.infobae.com/2012/07/15/1054436-el-chisme-por-que-hablamos-los-otros

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